¿La mantequilla de maní causa cáncer? La verdad sobre las aflatoxinas y el riesgo real

Qué tan saludable es comer mantequilla de maní y qué causa al cuerpo? |  Fuera del Fútbol | Futbolred

La mantequilla de maní no es un “veneno”. El riesgo real está relacionado con las aflatoxinas que pueden contaminar algunos cacahuates mal almacenados.

En redes sociales circulan imágenes de grandes cantidades de una pasta similar a la mantequilla de maní o cacahuate acompañadas de frases como “es uno de los alimentos más cancerígenos” o “deja de comerlo”.

La afirmación mezcla un dato científico verdadero con una conclusión exagerada. Los cacahuates pueden contaminarse con aflatoxinas, sustancias producidas por determinados hongos y relacionadas con el cáncer de hígado. Sin embargo, esto no significa que la mantequilla de maní comercial sea por sí misma cancerígena ni que deba eliminarse automáticamente de la alimentación.

La diferencia está en entender qué son las aflatoxinas, cuándo aparecen, cómo se controlan y qué puede hacer el consumidor para reducir su exposición.

¿Qué son las aflatoxinas?

Las aflatoxinas son toxinas naturales producidas principalmente por ciertos hongos del género Aspergillus, especialmente Aspergillus flavus y Aspergillus parasiticus.

Estos microorganismos pueden desarrollarse en cultivos almacenados o producidos bajo determinadas condiciones de temperatura y humedad.

La Organización Mundial de la Salud señala que pueden encontrarse en alimentos como:

  • Maní o cacahuates.
  • Maíz.
  • Arroz.
  • Trigo.
  • Sorgo.
  • Pistachos.
  • Almendras.
  • Nueces.
  • Algunas especias.

Es decir, el problema no es exclusivo de la mantequilla de maní.

¿Las aflatoxinas realmente pueden causar cáncer?

Sí. Esta parte de la preocupación tiene fundamento científico.

La OMS explica que las aflatoxinas son genotóxicas, lo que significa que pueden dañar el ADN, y existe evidencia de que determinadas exposiciones pueden provocar cáncer de hígado en seres humanos.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos también identifica la exposición a aflatoxinas como un factor asociado con un mayor riesgo de cáncer hepático.

La aflatoxina B1 es especialmente importante.

La OMS y el comité científico conjunto FAO/OMS la consideran una de las sustancias naturales con mayor capacidad carcinogénica conocida. El riesgo puede aumentar todavía más en personas con infección crónica por hepatitis B.

Pero aquí está el punto clave: que una sustancia contaminante sea cancerígena no convierte automáticamente en cancerígeno a todo alimento que potencialmente pueda contenerla.

Entonces, ¿la mantequilla de maní es peligrosa?

En condiciones normales y procedente de fabricantes que cumplen los controles sanitarios, no existe fundamento para describir la mantequilla de maní como un “veneno”.

El Instituto Nacional del Cáncer incluso recomienda, para reducir la exposición a aflatoxinas, comprar frutos secos y mantequillas de frutos secos de marcas comerciales establecidas, además de desechar productos que presenten señales evidentes de deterioro.

La razón es que la industria alimentaria utiliza controles durante la selección, procesamiento y análisis de los cacahuates.

Los lotes con niveles excesivos de contaminación no deberían comercializarse para consumo humano en mercados sujetos a controles regulatorios.

La FDA establece límites específicos para los cacahuates

En Estados Unidos, la FDA establece un nivel de acción de 20 partes por mil millones (ppb) para el total de aflatoxinas en cacahuates y productos derivados del cacahuate.

Esto incluye productos como la mantequilla de maní.

La FDA también mantiene controles sobre alimentos importados y puede detener productos cuando existen problemas relacionados con micotoxinas. En 2026 continúa vigente una alerta de importación específicamente relacionada con alimentos que pueden contener aflatoxinas y otras micotoxinas.

Que exista un límite regulatorio tampoco significa que 20 ppb sea una cantidad que los fabricantes deban añadir o buscar.

Se trata de un umbral utilizado por la autoridad para actuar frente a contaminación.

¿Cómo terminan las aflatoxinas en los cacahuates?

La contaminación puede comenzar incluso antes de la cosecha.

Condiciones ambientales como altas temperaturas, sequía y daños sufridos por el cultivo pueden favorecer el crecimiento de hongos.

Después de la cosecha, el riesgo aumenta si los granos y frutos secos permanecen en lugares:

  • Húmedos.
  • Calurosos.
  • Mal ventilados.
  • Con insectos.
  • Con almacenamiento deficiente.

La OMS destaca que mantener los productos correctamente secos y almacenados es una de las medidas fundamentales para evitar el crecimiento de los hongos productores de micotoxinas.

¿Fabricar mantequilla de maní elimina las aflatoxinas?

No se debe asumir que cocinar o procesar un alimento elimina completamente estas sustancias.

Las aflatoxinas pueden ser relativamente resistentes.

Sin embargo, la industria utiliza varias etapas que ayudan considerablemente a reducir la contaminación. Entre ellas están la eliminación de cacahuates dañados, clasificación por tamaño y color, descascarillado y otros procedimientos.

Una evaluación de la OMS describe procesos industriales capaces de reducir alrededor de un 99 % de la contaminación inicial en determinados lotes de cacahuates mediante una combinación de selección y procesamiento.

El tostado también puede reducir parte de las aflatoxinas, aunque su eficacia depende de la temperatura, duración y nivel inicial de contaminación. Por eso el control debe comenzar antes del procesamiento y no depender únicamente del calor.

¿Hay que dejar de comer mantequilla de maní?

Para la mayoría de las personas, no.

No existe una recomendación de organismos como la FDA, OMS o Instituto Nacional del Cáncer que indique que la población general deba eliminar la mantequilla de maní debido al riesgo de cáncer.

De hecho, los cacahuates pueden formar parte de una alimentación equilibrada.

La Escuela de Salud Pública de Harvard señala que el maní contiene proteínas, fibra y principalmente grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. También recomienda, cuando sea posible, seleccionar mantequilla de maní sin aceites hidrogenados y controlar los ingredientes añadidos.

La American Heart Association incluye los frutos secos, semillas y otras fuentes vegetales de proteína dentro de los patrones alimentarios favorables para la salud cardiovascular.

Eso no convierte a la mantequilla de maní en un alimento que deba consumirse sin límites. Sigue siendo energéticamente densa y algunas versiones comerciales contienen cantidades considerables de azúcar, sodio o grasas añadidas.

Cómo elegir una mantequilla de maní

Una lista de ingredientes sencilla suele ser una buena referencia.

Una mantequilla de maní puede contener básicamente cacahuate tostado y, dependiendo del producto, una pequeña cantidad de sal.

Cuando se comparan varias opciones, conviene revisar especialmente:

  • Azúcares añadidos.
  • Cantidad de sodio.
  • Aceites o grasas añadidas.
  • Tamaño de la porción.
  • Calorías por porción.

El hecho de que un producto diga “natural” en la etiqueta tampoco sustituye la necesidad de revisar los ingredientes.

Cómo reducir la exposición a aflatoxinas en casa

La OMS ofrece recomendaciones sencillas que también pueden aplicarse a otros frutos secos.

Conviene comprar productos frescos, mantenerlos secos y evitar almacenarlos durante períodos excesivamente largos en lugares calientes o húmedos.

Cuando se compran cacahuates enteros, deben desecharse aquellos que presenten:

  • Moho visible.
  • Coloración extraña.
  • Aspecto excesivamente arrugado.
  • Olor anormal.
  • Señales claras de deterioro.

El Instituto Nacional del Cáncer también recomienda adquirir frutos secos y mantequillas de frutos secos de fabricantes comerciales establecidos como una forma práctica de reducir la exposición.

Un error frecuente: pensar que solo el maní puede contenerlas

Las publicaciones virales suelen señalar a un alimento concreto como si fuera el único problema.

No es correcto.

Las aflatoxinas también pueden aparecer en maíz, cereales, especias, pistachos, almendras y otros productos agrícolas. Incluso pueden llegar indirectamente a la leche cuando los animales consumen alimento contaminado.

Por eso existe vigilancia sanitaria sobre múltiples grupos de alimentos.

Eliminar únicamente la mantequilla de maní no sería una estrategia lógica para evitar por completo la exposición.

¿Consumirla todas las semanas aumenta el riesgo de cáncer?

No existe evidencia que permita afirmar que comer una mantequilla de maní correctamente elaborada varias veces por semana provoque cáncer.

El riesgo relacionado con las aflatoxinas depende de la cantidad de toxina a la que se está expuesto y de la duración de esa exposición, además de otros factores individuales.

El problema de salud pública es especialmente relevante en regiones donde los alimentos pueden almacenarse durante largos períodos en ambientes cálidos y húmedos y donde el control de micotoxinas es limitado.

Por eso no debe confundirse el riesgo de consumir repetidamente alimentos fuertemente contaminados con el hecho de comer un producto comercial que ha pasado controles sanitarios.

¿Qué hay de cierto entonces en la publicación viral?

Hay una parte verdadera: los cacahuates pueden contener aflatoxinas y estas sustancias sí tienen capacidad carcinogénica.

Lo incorrecto es dar el siguiente salto y afirmar:

“Por eso la mantequilla de maní es uno de los alimentos más cancerígenos y debes dejar de comerla”.

La evidencia disponible no respalda esa conclusión.

Los controles agrícolas, selección de cacahuates, procesamiento, análisis y límites regulatorios existen precisamente para reducir la exposición de los consumidores.

Conclusión

La mantequilla de maní no debe describirse como un “veneno” ni como uno de los alimentos más cancerígenos.

Lo científicamente correcto es decir que los cacahuates, al igual que otros cultivos, pueden contaminarse con aflatoxinas producidas por hongos. La exposición elevada y prolongada a estas toxinas está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de hígado.

Al mismo tiempo, existen controles específicos para reducir ese riesgo. La FDA establece un nivel de acción de 20 ppb para aflatoxinas totales en cacahuates y productos derivados, mientras organismos internacionales mantienen programas y recomendaciones destinadas a prevenir su aparición.

Para el consumidor, las medidas más prácticas son comprar productos de fabricantes confiables, almacenarlos correctamente, desechar frutos secos deteriorados y mantener una alimentación variada.

Preguntas frecuentes

¿La mantequilla de maní produce cáncer?

No existe evidencia de que la mantequilla de maní comercial, por sí misma, produzca cáncer. El riesgo mencionado en redes procede de las aflatoxinas que pueden contaminar los cacahuates en determinadas condiciones.

¿Qué aflatoxina está relacionada con el cáncer?

La aflatoxina B1 es especialmente relevante y está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de hígado.

¿Todos los cacahuates tienen aflatoxinas?

No. La contaminación depende de factores agrícolas, ambientales y de almacenamiento. Además, la industria utiliza selección, procesamiento y controles para reducirla.

¿La FDA controla las aflatoxinas en la mantequilla de maní?

Sí. La FDA establece un nivel de acción de 20 ppb de aflatoxinas totales para cacahuates y productos de cacahuate.

¿Cómo puedo reducir mi exposición?

Compra frutos secos y mantequillas de marcas comerciales establecidas, almacena los productos correctamente y desecha cacahuates que estén mohosos, descoloridos o deteriorados.

¿El tostado elimina todas las aflatoxinas?

No necesariamente. El procesamiento y tostado pueden reducirlas considerablemente, pero el control más eficaz combina prevención, correcta cosecha y almacenamiento, clasificación y procesamiento.

Aviso de responsabilidad

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye recomendaciones médicas o nutricionales personalizadas. Las personas con alergia al cacahuate deben evitarlo siguiendo las indicaciones de sus profesionales de salud, independientemente del tema de las aflatoxinas.

Fuentes consultadas

Organización Mundial de la Salud — Micotoxinas y aflatoxinas. Explica qué son, qué alimentos pueden contenerlas y su relación con el cáncer.
Consultar la OMS sobre micotoxinas

Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos — Aflatoxinas y cáncer. Información sobre el riesgo de cáncer hepático y cómo reducir la exposición.
Consultar el NCI sobre aflatoxinas

FDA — Chemical Contaminants Transparency Tool. Establece un nivel de acción de 20 ppb de aflatoxinas totales en cacahuates y productos derivados.
Consultar el límite oficial de la FDA

FAO/OMS Codex Alimentarius — Prevención y reducción de aflatoxinas en cacahuates. El código fue actualizado en 2025 con nuevas medidas para reducir la contaminación durante producción y procesamiento.
Consultar información de la OMS sobre la actualización del Codex

Harvard T.H. Chan School of Public Health — Peanuts and peanut butter can be healthy. Información nutricional sobre cacahuates y mantequilla de maní dentro de una alimentación equilibrada.
Consultar Harvard sobre maní y mantequilla de maní

About Alexandel Abinader

Check Also

Niña protegió a su hermano bajo los escombros en Siria: la historia real de Mariam e Ilaaf

Mariam protegió a su hermano Ilaaf bajo los escombros tras el terremoto de 2023 en …