
La cebolla aporta quercetina y compuestos vegetales interesantes, pero no cura la gripe, elimina infecciones ni sustituye tratamientos respiratorios.
La cebolla (Allium cepa) es uno de los alimentos más utilizados en la cocina y también aparece con frecuencia en remedios caseros para la tos, los resfriados y la congestión. En redes sociales incluso se afirma que fortalece las defensas, combate bacterias, regula la presión y el azúcar y “desintoxica” el organismo.
La realidad es más moderada. La cebolla contiene quercetina, compuestos azufrados y otros fitoquímicos con actividad antioxidante y antiinflamatoria estudiada. Sin embargo, la evidencia disponible no permite afirmar que comer cebolla, beber su agua o dejar una cebolla cortada en una habitación cure infecciones respiratorias.
¿Por qué se relaciona la cebolla con los pulmones y las vías respiratorias?
Una de las razones principales es su contenido de quercetina.
La quercetina es un flavonoide presente en alimentos como cebollas, manzanas, cítricos, frutos rojos, brócoli y té. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señalan que este compuesto ha mostrado propiedades antioxidantes, antiinflamatorias e inmunomoduladoras en diferentes tipos de investigación.
También existen estudios experimentales sobre Allium cepa y sus componentes en problemas respiratorios, alérgicos e inmunológicos. Una revisión científica encontró resultados interesantes en estudios de laboratorio, animales y algunos trabajos en humanos.
El problema es que muchos de esos resultados proceden de extractos concentrados o sustancias aisladas, no de comer una cebolla durante la cena.
Eso hace que no sea correcto transformar esos hallazgos en la afirmación de que la cebolla “limpia los pulmones” o cura enfermedades respiratorias.
¿La quercetina previene resfriados?
La evidencia en humanos es mixta.
En un ensayo clínico con 1,002 adultos, los participantes recibieron 500 o 1,000 mg diarios de quercetina o placebo durante 12 semanas. Al analizar a todos los participantes juntos, no hubo una reducción significativa de las infecciones respiratorias superiores.
Solo un subgrupo de personas mayores de 40 años que se consideraban físicamente en buena forma mostró menor duración y gravedad de síntomas con la dosis más alta.
Una revisión posterior concluyó que la evidencia disponible era insuficiente para recomendar la quercetina como tratamiento o prevención general de infecciones respiratorias.
Además, esas investigaciones utilizaron suplementos con cientos de miligramos de quercetina.
Una porción normal de cebolla no equivale a esas dosis.
¿La cebolla fortalece el sistema inmunológico?
Es más preciso decir que puede formar parte de una alimentación que aporta compuestos necesarios para una función inmunitaria normal.
No existe una prueba clínica que permita decir que una persona “fortalece sus defensas” de manera rápida simplemente tomando cebolla.
Un ensayo de 2024 estudió durante ocho semanas un extracto de cáscara de cebolla rico en quercetina en 80 adultos. Se observaron algunos cambios en marcadores inmunitarios y en determinados síntomas, pero se trató de un extracto específico y los resultados no permiten trasladar el efecto directamente a la cebolla utilizada normalmente en la cocina.
La función inmunitaria depende de múltiples factores: alimentación completa, sueño, actividad física, vacunas, enfermedades previas, edad y otros aspectos de salud.
¿Sirve para la tos y la gripe?
No existe evidencia sólida de que la cebolla cure la tos causada por un resfriado ni la influenza.
El CDC explica que el resfriado común es causado por diferentes virus y normalmente mejora por sí solo. La gripe también es una infección viral distinta y puede ser más intensa.
En personas con riesgo elevado, la influenza puede requerir medicamentos antivirales que funcionan mejor cuando se administran poco después del inicio de los síntomas.
Por tanto, una sopa con cebolla puede ser reconfortante y contribuir a la hidratación, pero no elimina el virus.
Tampoco existe evidencia clínica de que colocar media cebolla en la habitación durante la noche absorba virus o bacterias del aire.
¿Y el famoso jarabe de cebolla?
Algunos remedios tradicionales mezclan cebolla picada con miel o azúcar y dejan reposar la preparación hasta que se forma un líquido.
La cebolla no ha demostrado actuar como medicamento contra la tos. Si el preparado contiene miel, parte del alivio de garganta que algunas personas perciben puede deberse precisamente a la miel, cuyo uso para calmar temporalmente la tos sí cuenta con cierta evidencia.
Debe recordarse que la miel nunca debe darse a menores de 12 meses por el riesgo de botulismo infantil.
En cualquier caso, un jarabe casero no sustituye una evaluación médica cuando existe dificultad respiratoria, fiebre prolongada o empeoramiento de los síntomas.
¿Tiene beneficios para la presión arterial?
Aquí sí existen datos interesantes, aunque nuevamente deben interpretarse con cuidado.
Un metaanálisis de 14 ensayos clínicos encontró que diferentes suplementos o preparados de cebolla produjeron mejoras modestas en algunos parámetros cardiometabólicos, entre ellos colesterol LDL, colesterol total y presión arterial sistólica.
También se ha estudiado la quercetina por separado. Un metaanálisis de siete ensayos controlados observó pequeñas reducciones de presión sistólica y diastólica, principalmente con dosis de quercetina de 500 mg diarios o más.
Esto no significa que una cebolla funcione como medicamento antihipertensivo.
Quien utiliza tratamiento para la presión no debería modificarlo basándose en estos resultados.
¿Regula el azúcar en sangre?
La imagen viral también suele asegurar que la cebolla “regula el azúcar”.
Algunos ensayos incluidos en revisiones sobre suplementación con cebolla han explorado glucosa y otros parámetros metabólicos, pero los resultados no justifican utilizarla como tratamiento para diabetes.
Una persona con diabetes puede consumir cebolla dentro de una dieta equilibrada, pero eso es diferente de beber agua de cebolla o tomarla en ayunas esperando normalizar la glucosa.
Los tratamientos, la alimentación completa, la actividad física y el control médico siguen siendo las herramientas fundamentales.
¿La cebolla “desintoxica” el cuerpo?
No existe un proceso médico denominado “desintoxicación con cebolla”.
El organismo cuenta con hígado, riñones, pulmones y sistema digestivo para procesar y eliminar productos de desecho.
Consumir verduras como cebolla es saludable, pero no porque extraigan toxinas acumuladas de los órganos.
La palabra “detox” suele utilizarse en publicidad de alimentos y bebidas sin definir qué sustancia concreta se supone que está eliminándose.
Una forma práctica de aprovechar la cebolla
La mejor manera de utilizarla es mucho menos complicada que los remedios virales.
Puede añadirse cruda o cocida a ensaladas, huevos, carnes, legumbres, sopas, guisos y vegetales.
Una sopa caliente preparada con cebolla, vegetales y suficiente líquido puede resultar agradable durante un resfriado porque proporciona hidratación y es fácil de consumir cuando existe congestión o poco apetito.
Eso debe entenderse como alimentación y alivio general, no como un tratamiento antiviral.
No es necesario beber agua de cebolla concentrada ni consumir grandes cantidades en ayunas.
La cebolla también puede causar molestias digestivas
Aunque sea saludable, no todo el mundo la tolera igual.
La cebolla es rica en fructanos, un tipo de carbohidrato fermentable. En personas con síndrome de intestino irritable puede provocar gases, distensión abdominal, dolor o cambios en las deposiciones.
Esto explica por qué alguien puede comer cebolla sin ningún problema mientras otra persona presenta molestias importantes.
Cocinarla puede modificar su textura y sabor, pero los fructanos son solubles en agua y pueden pasar al líquido de sopas y caldos.
Cuándo una tos necesita algo más que remedios caseros
La mayoría de los resfriados mejoran solos, pero existen señales que justifican una evaluación.
El CDC recomienda buscar atención cuando aparecen dificultad para respirar, deshidratación, fiebre que dura más de cuatro días, síntomas durante más de diez días sin mejorar o síntomas que parecían mejorar y luego empeoran.
También debe prestarse especial atención a personas mayores, niños pequeños y quienes presentan enfermedades crónicas o mayor riesgo de complicaciones.
Preguntas frecuentes
¿La cebolla limpia los pulmones?
No existe evidencia clínica de que la cebolla “limpie” los pulmones. Sus compuestos vegetales son interesantes desde el punto de vista nutricional, pero no eliminan mucosidad, contaminación o infecciones de los pulmones de forma directa.
¿Comer cebolla ayuda con el resfriado?
Puede formar parte de una alimentación saludable durante un resfriado, pero no se ha demostrado que acorte la enfermedad de manera significativa.
¿La cebolla con miel sirve para la tos?
La miel puede aliviar temporalmente la tos en algunas personas. No está demostrado que añadir cebolla produzca un efecto adicional importante.
¿La cebolla mata bacterias?
Algunos compuestos de la cebolla muestran actividad antimicrobiana en laboratorio, pero eso no significa que comerla trate una infección bacteriana dentro del cuerpo.
¿La quercetina de la cebolla es buena para las vías respiratorias?
La quercetina tiene propiedades biológicas interesantes y ha sido estudiada para infecciones respiratorias, pero los ensayos clínicos han producido resultados mixtos y no existe evidencia suficiente para recomendarla como tratamiento.
¿Es mejor comer cebolla cruda o cocida?
Ambas formas pueden formar parte de una dieta saludable. La elección depende principalmente del sabor y de la tolerancia digestiva.
Conclusión
La cebolla es un alimento saludable que aporta flavonoides como la quercetina y diferentes compuestos azufrados. Existen estudios interesantes sobre sus posibles efectos antioxidantes, inflamatorios, cardiovasculares e inmunológicos.
Pero no se ha demostrado que la cebolla cure la gripe, elimine infecciones, limpie los pulmones o desintoxique el organismo.
Su papel más razonable es formar parte de una alimentación variada. Durante un resfriado, una sopa con cebolla puede aportar líquido y resultar reconfortante, pero los síntomas importantes o persistentes deben evaluarse adecuadamente.
También pueden enlazarse contenidos como “qué hacer para aliviar la tos de forma segura”, “alimentos ricos en quercetina” y “diferencias entre gripe y resfriado común”.
Para acompañar esta publicación puede utilizarse una fotografía propia o de banco con licencia de cebollas rojas y blancas frescas, preferiblemente junto a otros vegetales. ALT: “Cebolla fresca, fuente alimentaria de quercetina y otros compuestos vegetales”.
Aviso de responsabilidad
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye diagnóstico ni tratamiento médico. Una dificultad para respirar, dolor en el pecho, fiebre persistente o síntomas respiratorios que empeoran requieren evaluación profesional. No sustituyas antivirales, antibióticos u otros medicamentos indicados por remedios caseros.
Fuentes consultadas
NIH Office of Dietary Supplements — Quercetina y respuesta inmunitaria
Los NIH describen la quercetina como un flavonoide presente, entre otros alimentos, en la cebolla y resumen la evidencia sobre sus propiedades e investigación respiratoria. Consultar NIH sobre quercetina
PubMed — Quercetin supplementation and upper respiratory tract infection
Ensayo aleatorizado con 1,002 adultos que encontró resultados generales no significativos para infecciones respiratorias superiores. Consultar el ensayo en PubMed
PubMed — Effects of Allium cepa on respiratory and allergic disorders
Revisión de la evidencia experimental y clínica sobre cebolla y trastornos respiratorios, inmunológicos y alérgicos. Consultar revisión sobre cebolla y salud respiratoria
PubMed — Onion supplementation and metabolic health
Revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos sobre cebolla, presión arterial y parámetros metabólicos. Consultar metaanálisis sobre cebolla
CDC — Manejo del resfriado común
Información oficial sobre duración, síntomas, tratamiento y señales de alarma. Consultar CDC sobre el resfriado común
MedlinePlus — Dieta baja en FODMAP
Incluye a la cebolla entre los alimentos ricos en FODMAP que pueden provocar síntomas digestivos en personas sensibles. Consultar MedlinePlus sobre FODMAP
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