
El cloruro de magnesio se ha hecho popular para huesos, nervios, sueño y ansiedad. Revisamos qué beneficios tienen evidencia y qué precauciones conviene conocer.
Una imagen que circula en redes promete que tomar “dos cucharadas en la mañana” puede acabar con dolores de huesos, problemas de nervios, molestias de cartílagos, ansiedad, depresión e insomnio.
La frase coincide con publicaciones virales que promocionan cloruro de magnesio, una de las formas disponibles para aportar magnesio al organismo. El problema no está en el mineral: el magnesio es realmente esencial para nuestra salud. La exageración aparece cuando se transforma esa función nutricional en la promesa de solucionar numerosas enfermedades con una cantidad medida simplemente a cucharadas.
Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) confirman que el magnesio participa en la función muscular y nerviosa, en la formación de huesos, en la regulación de la glucosa y la presión arterial y en cientos de reacciones bioquímicas. Sin embargo, eso no significa que tomar cloruro de magnesio elimine automáticamente dolor, ansiedad, depresión o insomnio.
¿Qué es exactamente el cloruro de magnesio?
El cloruro de magnesio es una sal que contiene magnesio y cloro. Puede encontrarse en cristales, polvo, tabletas, cápsulas y preparados líquidos.
El NIH incluye al cloruro de magnesio entre las formas de suplementos que se absorben relativamente bien, junto con el citrato, lactato y aspartato de magnesio.
Esto sí constituye una característica real del producto.
Lo que no debe hacerse es confundir “se absorbe bien” con “cura muchas enfermedades”. Un suplemento puede ser útil para aportar un nutriente sin convertirse por ello en un tratamiento universal.
¿Para qué necesita nuestro cuerpo el magnesio?
El magnesio interviene en más de 300 sistemas enzimáticos y participa en procesos relacionados con:
- Funcionamiento normal de músculos y nervios.
- Producción de energía.
- Formación y mantenimiento del tejido óseo.
- Regulación del azúcar en sangre.
- Presión arterial.
- Síntesis de proteínas y ADN.
- Ritmo cardíaco normal.
Además, aproximadamente entre el 50 % y el 60 % del magnesio corporal se encuentra almacenado en los huesos.
Por eso una deficiencia importante puede ocasionar síntomas neuromusculares y otros problemas. El NIH señala que una deficiencia grave puede provocar hormigueo, calambres musculares, convulsiones y alteraciones del ritmo cardíaco.
Pero corregir una deficiencia y tomar grandes cantidades de magnesio sin necesitarlo son situaciones completamente diferentes.
¿Sirve realmente para los huesos?
El magnesio es necesario para mantener huesos saludables.
El NIH señala que las personas que consumen más magnesio tienden a presentar una mayor densidad mineral ósea y que existe interés científico en determinar si aumentar su consumo puede ser beneficioso para determinadas personas, especialmente mujeres mayores.
Sin embargo, también aclara que se necesita más investigación para saber hasta qué punto los suplementos de magnesio pueden prevenir o tratar la osteoporosis.
Por tanto, decir que el magnesio participa en la salud de los huesos es correcto. Decir que dos cucharadas harán desaparecer un dolor óseo no lo es.
El dolor puede tener causas musculares, articulares, neurológicas, inflamatorias o traumáticas que requieren tratamientos completamente distintos.
¿Regenera los cartílagos?
No existe evidencia clínica sólida que permita afirmar que beber cloruro de magnesio regenere cartílago deteriorado.
El magnesio desempeña funciones importantes dentro del organismo, pero eso no significa que una dosis oral reconstruya directamente un cartílago lesionado o afectado por artrosis.
Cuando existe dolor persistente de rodilla, cadera, hombro u otra articulación, resulta importante determinar su causa en lugar de sustituir la evaluación médica por un suplemento.
¿Puede ayudar con los nervios?
Aquí también hay que diferenciar dos conceptos.
El magnesio es necesario para el funcionamiento normal del sistema nervioso y participa en la transmisión de impulsos nerviosos. Esta función está bien establecida.
Pero “participar en la función nerviosa” no equivale a tratar automáticamente dolor neuropático, hernias, nervios comprimidos, ciática u otras enfermedades neurológicas.
Un suplemento puede corregir un aporte insuficiente de magnesio, pero no sustituye el diagnóstico de la causa de un dolor.
¿Qué sabemos sobre magnesio y ansiedad?
La relación entre magnesio y ansiedad se ha estudiado, pero la evidencia todavía no permite afirmar que sea un tratamiento garantizado.
Una revisión sistemática disponible en PubMed analizó 18 estudios y encontró algunos resultados favorables en personas susceptibles a ansiedad. Sin embargo, los investigadores concluyeron que la calidad de la evidencia era pobre y que hacían falta ensayos clínicos mejor diseñados.
Una revisión más reciente de 2024 encontró resultados potencialmente positivos en varios estudios de ansiedad y sueño, pero nuevamente señaló problemas importantes: pocas personas estudiadas, dosis y formas de magnesio diferentes y diseños muy heterogéneos.
Por eso el magnesio no debería presentarse como sustituto de la atención profesional para un trastorno de ansiedad.
¿Y para la depresión?
También existen investigaciones interesantes.
Un metaanálisis publicado en 2023 reunió siete ensayos clínicos con un total de 325 participantes con trastornos depresivos y encontró una reducción de las puntuaciones de depresión entre quienes recibieron magnesio.
Sin embargo, los propios autores concluyeron que son necesarios ensayos clínicos más grandes y de mayor calidad antes de determinar con seguridad cómo debe utilizarse en la práctica.
Eso significa que existe investigación que merece atención, pero no justifica abandonar antidepresivos, psicoterapia u otros tratamientos indicados para sustituirlos por cloruro de magnesio.
¿El magnesio ayuda a dormir?
Esta es probablemente una de las razones por las que más se promociona actualmente.
El National Center for Complementary and Integrative Health de Estados Unidos revisó la evidencia disponible y concluyó que todavía existe muy poca investigación de calidad sobre el magnesio para el insomnio.
Una revisión encontró una posible reducción del tiempo necesario para quedarse dormido en adultos mayores, pero incluía solamente tres estudios y 151 participantes. Otra revisión encontró resultados contradictorios.
Por tanto, algunas personas pueden notar beneficios, especialmente cuando existe una baja ingesta de magnesio, pero no puede prometerse que funcione contra el insomnio.
El gran problema con la frase “dos cucharadas”
Esta parte de la publicación viral merece especial atención.
Dos cucharadas no constituyen una dosis médica universal de magnesio.
Los diferentes productos contienen distintas concentraciones y formas químicas. Además, cuando una etiqueta indica cuántos miligramos de magnesio aporta, normalmente se refiere al magnesio elemental, no al peso completo del cloruro de magnesio o de sus cristales.
Los NIH establecen para adultos una recomendación total diaria aproximada de 400–420 mg para hombres y 310–320 mg para mujeres, contando el magnesio obtenido de alimentos.
En cambio, el límite máximo establecido para el magnesio procedente específicamente de suplementos y medicamentos es de 350 mg diarios en adultos, salvo indicación de un profesional sanitario. Ese límite no incluye el magnesio presente naturalmente en los alimentos.
Por eso no resulta seguro decir simplemente “tome dos cucharadas” sin saber qué producto es, cuánto pesa cada cucharada y cuántos miligramos de magnesio elemental aporta.
¿Qué ocurre si se toma demasiado?
El efecto adverso más frecuente es digestivo.
El NIH indica que las cantidades elevadas de magnesio procedentes de suplementos pueden provocar:
- Diarrea.
- Náuseas.
- Cólicos abdominales.
En cantidades extremadamente altas pueden aparecer alteraciones peligrosas del ritmo cardíaco e incluso paro cardíaco.
Las personas con determinados problemas renales deben ser especialmente cuidadosas porque los riñones desempeñan un papel fundamental en la eliminación del exceso de magnesio.
También puede interactuar con medicamentos
Los suplementos de magnesio no siempre son inocuos simplemente porque sean minerales.
El NIH advierte que pueden interferir con la absorción de determinados antibióticos y de medicamentos llamados bisfosfonatos, utilizados para tratar la osteoporosis.
Los diuréticos pueden modificar la cantidad de magnesio eliminada por el organismo y algunos medicamentos utilizados durante períodos prolongados para el reflujo o las úlceras también pueden afectar los niveles de este mineral.
Por eso una persona que utiliza medicamentos diariamente debería comprobar primero si existen interacciones.
La forma más sencilla de obtener magnesio
Para muchas personas, la alimentación puede proporcionar una parte importante de las necesidades diarias.
Entre las fuentes señaladas por el NIH se encuentran:
- Nueces y semillas.
- Legumbres.
- Cereales integrales.
- Espinaca y otras verduras de hojas verdes.
- Leche y yogur.
- Algunos alimentos fortificados.
Los suplementos pueden resultar útiles cuando la dieta no alcanza las necesidades, existe una deficiencia o un profesional considera apropiado utilizarlos.
Preguntas frecuentes
¿La sustancia de la publicación viral es cloruro de magnesio?
La frase utilizada en la imagen coincide con publicaciones que desde hace años promocionan el cloruro de magnesio para esos mismos problemas. Sin embargo, una fotografía de cristales por sí sola no permite confirmar químicamente qué sustancia aparece.
¿Se puede tomar cloruro de magnesio todos los días?
Puede comercializarse como suplemento, pero la dosis debe calcularse por la cantidad de magnesio elemental que aporta el producto y no simplemente por cucharadas.
¿Dos cucharadas son seguras?
No puede afirmarse sin conocer el producto y su concentración. Dos cucharadas de diferentes preparados pueden proporcionar cantidades muy distintas de magnesio.
¿El magnesio elimina el dolor de huesos y articulaciones?
No está demostrado que lo haga como tratamiento general. El magnesio es importante para el hueso y la función muscular, pero un dolor persistente requiere identificar su causa.
¿Sirve para dormir mejor?
La investigación es limitada y presenta resultados contradictorios. No existe evidencia suficiente para considerarlo un tratamiento establecido contra el insomnio.
¿Puede tratar ansiedad o depresión?
Se han observado resultados prometedores en algunos estudios, pero la evidencia todavía no justifica utilizarlo como sustituto de tratamientos médicos o psicológicos.
Conclusión
El mensaje viral parte de algo verdadero y termina haciendo una promesa que la ciencia no respalda.
El magnesio es un mineral esencial. Participa en los nervios, músculos y huesos, y el cloruro de magnesio es una forma que el organismo puede absorber adecuadamente.
Sin embargo, no está demostrado que tomar dos cucharadas cada mañana haga desaparecer dolores de huesos, regenere cartílagos o elimine ansiedad, depresión e insomnio.
Si se desea utilizar un suplemento, lo importante es revisar cuántos miligramos de magnesio elemental contiene cada dosis y respetar las indicaciones del producto o del profesional sanitario. Medir cristales desconocidos por cucharadas puede convertir una recomendación aparentemente sencilla en una dosis excesiva.
Aviso de responsabilidad
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye diagnóstico ni tratamiento médico. No debe suspenderse ningún tratamiento para ansiedad, depresión, insomnio, dolor crónico u otra enfermedad para reemplazarlo por suplementos de magnesio. Las personas con enfermedad renal, embarazo o tratamiento farmacológico deben consultar a un profesional antes de utilizar suplementos.
Fuentes consultadas
NIH Office of Dietary Supplements — Magnesio, información para consumidores en español
Información oficial sobre funciones, necesidades diarias, seguridad, alimentos e interacciones. Consultar NIH sobre magnesio
NCCIH — Magnesio y trastornos del sueño
Revisión oficial de la evidencia sobre suplementos de magnesio e insomnio. Consultar NCCIH sobre magnesio y sueño
PubMed — Magnesium supplementation, anxiety and stress
Revisión sistemática sobre magnesio, ansiedad y estrés. Consultar estudio sobre ansiedad en PubMed
PubMed — Magnesium supplementation and depression
Metaanálisis de ensayos clínicos sobre suplementación con magnesio y síntomas depresivos. Consultar estudio sobre depresión en PubMed
Periódico El País de El Salvador — Publicación que difundió una versión de la afirmación viral sobre cloruro de magnesio
Se utiliza únicamente para rastrear el origen y contenido de la afirmación popular, no como fuente médica. Consultar publicación viral sobre cloruro de magnesio
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